22/2/13

Conferència de Raquel Caballero al Yuzz Sant Feliu: 'Inteligencia emocional para emprendedores'


A través de una sesión dinámica, colaborativa, y sobre todo muy emocional, Raquel Caballero desbordó energía positiva desde el primer momento para transmitirnos la importancia de iniciar nuestro camino emprendedor con pasión.

Para un emprendedor apasionado es esencial disfrutar de un buen nivel de resiliencia para afrontar con energía los retos que se presentan en el día a día. La palabra resiliencia proviene del verbo latino resilio que significa rebotar. Como muy bien nos transmitió Raquel, la resiliencia es la capacidad de afrontar las diferentes adversidades que nos presenta la vida, generando un aprendizaje de las situaciones difíciles con el objetivo de salir reforzado.

Un emprendedor resiliente, es consciente de sus fortalezas y debilidades. Las fortalezas, para potenciarlas y sacar el máximo beneficio, y las debilidades para interiorizar en ellas e intentar potenciarlas día a día. En una reflexión conjunta de nuestras fortalezas y debilidades personales descubrimos que el modelado nos permite enriquecer nuestras debilidades gracias a los demás.

La reflexión sobre fortalezas y debilidades nos llevó a reflexionar sobre la importancia del autoconocimiento. El autoconocimiento es el pilar principal sobre el que se asientan todas las demás capacidades emocionales. Difícilmente podemos tener una autoestima positiva sin un buen nivel de conocimiento sobre nosotros mismos.


Comprender y reconocer las emociones básicas es fundamental para nuestro crecimiento personal. Toda emoción es adaptativa o desadaptativa según nos permite adecuarnos en el contexto actual. Así el miedo, surge cuando nos enfrentamos a algún estímulo que implica una amenaza para nuestra supervivencia, teniendo la capacidad de inmovilizarnos o de activar nuestra fisiología para atacar o huir. La ira, nos aporta una activación neuromuscular que nos predispone al ataque, para apartar de nuestro camino a algo o alguien que nos interfiere. La tristeza, nos ofrece un espacio de recogimiento y reflexión para afrontar una situación de pérdida. Y finalmente, la alegría, tiene la función de activar las hormonas del bienestar y disminuir las hormonas del estrés, para afrontar las situaciones de una manera relajada y abierta.

La capacidad de autorregulación emocional nos ofrece la oportunidad de gestionar nuestras emociones de manera eficaz para conseguir los resultados deseados y convertir nuestras emociones en nuestros aliados.

La neuroplasticidad cerebral nos permite consolidar aquellas conexiones positivas que nos interesa mantener, y crear y reforzar nuevas conexiones con el objetivo de conocernos mejor, autorregularnos eficazmente y automotivarnos.

Y para automotivarnos, Raquel nos transmitió que la pasión es la palanca que todo emprendedor puede accionar en su interior para hacer de su proyecto empresarial una forma de vida.

Gracias Raquel por esta magnífica tarde compartida. La motivación, pasión, conocimientos y alegría que nos has transmitido aportaran más luz a nuestro camino como emprendedores.

-Laia Casas-